La famosa calle de St. Honoré retratada por Pissarro en 1897 se quedará finalmente en el museo Thyssen de Madrid, después del juicio celebrado en California. Informa El Mundo.
Para aquellos que no sepan la historia, comenzaré diciendo que el famoso cuadro de Pissarro pasó por manos de los nazis, procedente de una familia judía, y para variar, esta vez, la obra no ha sido devuelta a sus dueños originales.
La historia comienza cuando Lilly Cassirer Neubauer, una mujer judía, tuvo que abanadondar Alemania debido a la persecución antisemita, dejando el cuadro abandonado a su suerte; otras fuentes afriman que lo tuvo que vender por 360 dólares para conseguir el visado que le sacara del país. Una vez acabada la guerra, Lilly Cassirer reclamó su obra, el Gobierno alemán reconoció la titularidad y fue indemnizada con 120.000 euros. En 1951 el cuadro fue vendido a Sydney Brody, para pasar más tarde a manos del barón Thyssen en 1976.
Parece que la historía del Pissarro quedó cerrada, hasta que en 2000, el nieto de Lilly Cassirer fotografía el cuadro en la pinacoteca madrileña, empezando así un duro litigio con el museo Thyssen con la intención de recuperar el cuadro de su abuela. Finalmente el tribunal falló a favor del museo Thyssen alegando que no estuvo involucrado en el robo inicial y que además la propietaria original ya fue indemnizada en su momento por el Gobierno alemán.
Las obras dan muchas vueltas sobre todo cuando hay conflictos bélicos, a veces es un milagro que muchas de ellas hayan perdurado hasta nuestros días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario