domingo, 24 de mayo de 2015

¿Qué es lo que influye a la hora de poner precio a las obras de arte?

La semana pasada se celebró en Nueva York una de las subastas más esperadas del año, que ha batido todos los récords. Consiguiendo increíbles resultados como la venta de un Picasso por 179.3 millones, un Rothko por 82 millones de dólares, o un Giacometi por 141.2 millones. Informa ABC.

Con motivo de esta impresionante subasta me gustaría hablaros de quién, o mejor dicho, qué es lo que influye a la hora de poner precio a las obras de arte.

Hoy en día el arte contemporáneo sigue siendo lo más deseado tanto en casas de subastas como en galerías de arte, lo que hace que alcance los precios más disparatados, pero ¿a qué se debe?

A parte de lo evidente: estado y medidas, detrás del precio de una obra se esconden diferentes causas por las que se pone un valor específico:

En la mayoría de las veces, es el autor quien da el prestigio a la obra, y por lo tanto la cantidad a pagar. Esto quiere decir que si la obra es de un autor ya consagrado en el mercado, la obra (aunque sea mala) ya será muy cotizada. Aunque no es el único factor a tener en cuenta: si la obra es de su etapa más representativa será más cara, que si no lo es; a todo el mundo le gustaría que sus visitas se asombraran al ver colgado en su salón un Sorolla, que no tener que explicar que es un Sorolla lo que tienen, porque no es de sus obras más representativas.

Otros factores muy importantes son los museos y exposiciones, según explica Don Thompson en su libro El tiburón de doce millones de doláres (os lo recomiendo totalmente para entender el mercado del arte) si la obra procede de algún museo importante el valor incrementa en un 50%, si el artista ha participado en una exposición colectiva en algún museo destacado la obra sube entre un 10 y un 20%, si  ha sido en un museo menos relevante se incrementa solo hasta un 10%, y si ha tenido alguna exposición individual en un gran museo, el valor de la obra puede aumentar entre un 50 y un 100%.

La casa de subasta donde se ha comprado, también es muy importante, pues las más influyentes del mundo se han creado su propia marca. Queda muy bien decir que lo adquiriste en Christie's o Sotheby's, porque eso quiere decir que, a parte de tener poder adquisitivo, la obra ha pasado por una de las casas de subastas más rigurosas, y supuestamente por los mayores profesionales del sector.

A parte de los museos, las obras también vienen de colecciones particulares, y en ocasiones esos particulares son personas públicas conocidas por todos, o grandes empresas también muy notables. Esa procedencia también se paga, y con creces, en la mayoría de las ocasiones.

Este sería un repaso por los puntos que los profesionales tienen en cuenta a la hora de tasar una obra. Si es cierto, que cada obra es un mundo, y se pueden dar tantos casos diferentes como obras hay en el mercado, pero recordad una cosa: El arte vale por lo que uno esté dispuesto a pagar por él.

sábado, 9 de mayo de 2015

¿Cómo funcionan las casas de subastas?

Con motivo de la venta de Tres hermanas en la playa de Joaquín Sorolla el próximo 15 de junio en Londres, con un precio estimado entre 3,4 y 4,8 millones de euros, según he podido leer en el periódico ABC digital y 20Minutos digital. Me gustaría hablar de cómo funcionan las casa de subastas.

Hay que distinguir primero, entre las casas de subastas españolas y las extranjeras, pues hay mucha diferencia. En el panorama nacional, no se suelen hacer subastas temáticas, es decir, en una misma subasta (que puede durar varios días debido al gran volumen de lotes), podemos encontrarnos: pintura de cualquier época y estilo, artes decorativas, fotografía, joyas e incluso ropa. Eso sí, el catálogo suele llevar un orden, se comenzaría por la pintura y artes gráficas, a continuación con las artes decorativas y se acabaría con las joyas. Otro punto a tener en cuenta es el horario, todas suelen ser por la tarde en día laboral; en España el horario de una subasta no es importante, ocurre todo lo contrario en las subastas de otros países, como comentaremos más adelante. Las condiciones de venta  así como de recepción de obras para una futura subatas son diferentes dependiendo de la casa de subastas. Cuando un cliente llega a una casa de subastas con una obra para ser subastada, el precio de salida se negocia con la casa, otras veces es el mismo cliente quien tiene una cifra en la cabeza, o por el contrario pide una tasación de la obra, que suele ser gratuita si dicha obra se subasta en la sala. A esa cifra se le añade el porcentaje que se lleva la casa de subastas una vez vendida la obra. Otra diferencia son los precios de salida, utilizados en las casas de subastas españolas, pero no en las extranjeras. El precio de salida, es por el que se empieza a pujar en una sala de subastas, a no ser que dicha obra haya sido pujada por escrito antes de comenzar la subasta, en ese caso se empezaría por la puja más alta que se haya ofrecido por escrito. Se puede calificar de buena subasta aquella que consigue vender el 50% de los lotes, y de excelente si supera el 60%.

Las casas de subastas internacionales como pueden ser Christie's o Sotheby's, suelen hacer subastas temáticas, separando la pintura de las artes decorativas y joyas, y clasificándolas también por estilos y/o procedencias. En este tipo de casas, es muy habitual hacer grandes subastas con magníficos lotes procedentes de algún magnate o fundación de renombre. Tanto Christie's como Sotheby's se pueden considerar las casas de subastas más importantes del mundo, con sede en los países más destacados; aunque sean las que tienen las cifras más altas, también son las que consiguen las mejores ventas. Cuando vemos un catálogo de alguna de estas casas, nos damos cuenta de que las obras no tienen precios de salida, sino, estimaciones, una orquilla de precios dentro de la cual se estima vender la obra. La cifra por la que se comienza a subastar una obra, es la más alta que se haya ofrecido por escrito antes de empezar la subasta. Estas estimaciones son más altas si hablamos de una subasta nocturna, (en realidad, no son nocturnas, son más bien tarde noche o sólo tarde); en este caso, las obras que se subastan son de primera categroría, van los coleccionistas más importantes, y los resultados suelen ser más que excelentes.

En lo que sí coinciden ambos tipos de casa de subastas, son en las exposiciones, pues todas ellas, sean de la naturaleza que sean, hacen una exposición que dura varios días o semanas para exponer los lotes que se van a vender, con el fin de que los posibles compradores se acerquen a ver los lotes, y si puede ser que hagan una puja por escrito; las casas más poderosas, se pueden permitir el lujo de ir presentando sus obras más importantes por todo el mundo, como ocurre con el cuadro de Sorolla que dio pie a esta entrada. Otra característica que les une son las pujas telefónicas, aquellas personas que no pueden o no quieren estar en sala tienen la posibilidad de pujar vía telefónica, incluso en las casas más prestigiosas se puede seguir la subasta por internet y pujar desde el ordenador.

Espero que este brevísimo repaso al funcionamiento de las casas de subastas haya servido de ayuda para entender un poco más este peculiar mundo. De todas maneras, si os queda alguna duda, no seáis tímidos y dejad vuestra pregunta en los comentarios, que si está en mi mano, me encatará responderos.

domingo, 3 de mayo de 2015

¿Qué es la Junta de Calificación, Valoranción y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español? o ¿Por qué Jaime Botín no puede vender un Picasso valorado en 26 millones de euros?

Esta mañana he podido leer en El País digital, una noticia relacionada con la exportación de bienes culturales. Concretamente se trataba de una obra de Picasso titulada Head of a young woman (1916), propiedad desde 1977 de la empresa panameña Euroshipping Charter Company Ltd., de la cual, Jaime Botín (hermano del fallecido banquero Emilio Botín), es accionista mayoritario.

La disputa comienza en 2012 cuando Christie's solicita la exportación del cuadro, por orden de dicha empresa panameña. La Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español le da la negativa alegando que Head of a young woman es una obra casi única del pintor (pertenece a su breve etapa Gósol), y por lo tanto una obra clave para nuestra historia. Christie's contesta a la negativa diciendo que la obra se encuentra en un barco con bandera inglesa a orillas valencianas. A lo que el Ministerio de Cultura vuelve a contestar diciendo que, al no tratarse de una nave militar, el barco con bandera inglesa tiene que atender a las normas y leyes del país donde pertenece la costa en la que está atracado, y no a la bandera que porta. Finalmente la obra no ha sido exportada, y se ha comunicado a la Comunidad de Valencia que empiece los trámites para declarar la obra Bien de Interés Cultural (B.I.C.).

A raíz de la noticia resumida anteriormente me gustaría hablar del porqué una obra puede o no ser exportada.

En primer lugar hay que saber que la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español, perteneciente al Ministerio de Cultura, es la encargada de dar permiso aquellas obras que quieran pasar nuestras fronteras sea cual sea la actividad que vayan a desempeñar allí, es decir, ya sea para su venta (particular o institución pública), o para participar en una exposición temporal.

Toda obra que tenga cien años o más, y no sea B.I.C.(a no ser que sea de una manera temporal y con un fin cultural), puede ser exportada a Europa, rellenando previamente un formulario, para su consiguiente estudio. Si la obra quiere ser llevada fuera de Europa, la ley exige de igual manera el estudio del caso si se trata de una obra de cien años o más de antigüedad, con el añadido de que, las obras entre cincuenta y cien años también deberán ser estudiadas para dar o no el permiso de exportación si su valor supera las siguientes cifras: dibujos, fotografías y grabados, 15.000 €; acuarelas, aguadas y pasteles, 30.000 €; esculturas, 50.000 €; y cuadros 150.000 €.

De una forma muy superficial, y sin meternos en detalles estas serías las layes a seguir si queremos exportar una obra de arte, todo ello recogido en El Régimen Jurídico de Exportación (Título III de la Ley de Patrimonio 16/1985 y Título III del Real Decreto 111/1986). ¿Qué opináis? ¿la ley es demasiada severa? o por el contrario ¿es demasiado laxa?