martes, 29 de septiembre de 2015

Un año más de Estampa

Este fin de semana se ha celebrado en el Matadero de Madrid la 23ª edición de la feria de arte contemporáneo de Estampa. He de reconocer que es la primera vez que he tenido la oportunidad de ir, por lo que no puedo compararlo con otros años.

Como primer contacto con la feria, me he dado cuenta de que es muy parecida a Arco, quizás menos galeristas internacionales, no se si es por la feria en sí, o es algo circunstancial de este año.

Como todos sabemos, el arte contemporáneo no se suele enterder per se, es por lo que siempre ha sido mirado con ojos de escepticismo y desconfianza por el público profano a este tipo de arte. El arte contemporáneo siempre necesita más tiempo para ser comprendido, sobre todo si no tienes al artista explicándote de primera mano su obra. Algo parecido me pasó en la feria, concretamente en la nueva editorial Marten que presentaron un interesante proyecto llamado Los siete pecados capitales, el cual consiste en nueve aguafuertes y aguatintas iluminadas después a mano. Estas láminas están realizadas por diferentes artistas (Ana Juan, Fernando Bellver, Rafael Canogar, Ceesepe, Javier de Juan, Javier Mariscal, Bea Pérez y María Luisa Sanz), cada una de ellas, e interpretando uno de los siete pecados capitales. 

La serie anteriormente comentada, es una de las obras que más me llamó la atención junto con otra de la artista Bea Pérez, un grabado llamado Latas, estos veinticuatro grabados únicos (1/1) se completan con una iluminación a mano con acuarela, introduciendo trozos de etiqueta de la propia lata a modo de collage, y dibujadas a mano una  a una. 

Volviendo a la feria de una forma general, Perú fue el país invitado en esta ocasión, presentado obras de sus artistas contemporáneos más importantes, y el artista invitado fue Juan Uslé.

En cuanto a la afluencia de gente puedo decir que no estuvo nada mal, teniendo en cuenta que fui el sábado por la mañana y por la tarde, y siempre se vio movimiento de público. También coincidía con la Feria de la Tapa, en la misma plaza del Matadero, así que, creo que todo influye.

Para terminar, quisiera recomendar Estampa a todo el mundo interesado en el arte contemporáneo, porque es una buena oportunidad para ver la obra de nuevos y consagrados artistas en un mismo espacio.

PD. Gracias a María por la invitación a la feria, y su gran compañía.


jueves, 17 de septiembre de 2015

Alemania y Egipto unidos por una buena causa cultural

Después de unas largas vacaciones, me gustaría empezar este nuevo curso con un artículo gratamente sorprendente. 

Hace casi un año (octubre de 2014), la magnífica máscara de Tutankamón, conservada en el Museo de El Cairo, fue rota accidentalmente por un empleado del mismo al cambiar la bombilla de su vitrina. Dado el gran escándalo, el funcionario quiso arreglarlo, pegando la rota barba a la máscara con un pegamento de alta resistencia (resina apoxi).

Una vez expuestos los antecedentes, he podido leer en el periódico ABC, que el gobierno alemán ayudará a la correcta restauración de la máscara con 50.000 €. Una noticia que ha sido muy bien acogida en Egipto, según explicaba el ministro egipcio de antigüedades, Mamduh al Damati. 

Este esperado proyecto se llevará acabo a través del Instituto Arqueológico Alemán y el Museo Central Romano-Germánico en Maguncia. A parte, la máscara será minuciosamente examinada por los medios técnicos más innovadores por primera vez en su historia.

Busto de Nefertiti. Museo Neues (Berlín)
Esta noticia me ha recordado el espinoso tema de las obras de artes que se exponen en países ajenos a su origen, o dicho de otra manera, las obras expoliadas (o no) en tiempos pasados por las grandes potencias europeas. Estas obras como el busto de Nefertiti (conservado en el Museo Neues de Berlín), numerosas piezas de la Acrópolis (Museo Británico), o la Victoria de Samotracia (Museo del Louvre). La mayoría de las piezas a las que me refiero proceden de Egipto y Oriente Próximo, aunque hay muchas que vienen de Grecia.

Este gran expolio se dio durante el siglo XIX y primera mitad del siglo XX, aprovechando la situación convulsa de algunos países, o la falta de leyes que protegieran dichas piezas.

Son muchos los países que han reclamado sus obras, y en muy pocas ocasiones se les han concedido. Es cierto que es un tema abierto a polémicas, pues por un lado los países que reclaman sus obras tienen el derecho de tenerlas, pues es parte de su historia e identidad. Por otro lado, los países que durante siglos han cuidado de ellas y le han dado un sitio destacado en sus museos, también tienen el derecho de conservarlas, porque en muchas ocasiones, las han salvado de su total destrucción.

No puedo dejar de acordarme de la reciente destrucción de la ciudad de Palmira, totalmente arrasada por la triste situación en Siria. Al pensar en ello, desearía que algún expoliador con gran corazón se la haya llevado hace tiempo piedra a piedra para poder exhibirla en algún museo, lejos de su país, pero totalmente sana y salva.


lunes, 6 de julio de 2015

Una lámina de Ikea por 2.6 millones de dólares

El arte contemporáneo siempre ha estado puesto en duda, tanto por el público en general como por los mismos críticos de arte en algunas ocasiones. Es así, que ya se ha puesto a prueba en numerosas ocasiones como aquel cuadro pintado por niños que estuvo expuesto en la feria de ARCO, y fue valorado por expertos en millones de euros.

En esta ocasión ha sucedido algo parecido en el museo de Arnhem de los Países Bajos, pero esta vez no ha sido una pintura realizada por niños si no, un cuadro de Ikea de diez euros. Esta "broma" fue realizada por el grupo "LifeHunters", un grupo de bromistas holandeses que se dedican a realizar este tipo de vídeos con el fin de entretener y convertirse en viral.

Muchos de los que se acercaban a observar la pintura, mostraban un gran interés por ella y se relamían en alagos, hasta uno de ellos dijo que estaba dispuesto a pagar 2.6 millones de dólares.

Es un experimento más, que prueba que no todo el arte contemporáneo es bueno, ni tenemos que creernos todo lo que nos dicen los expertos, pues en el mundo de arte hace tiempo que se perdieron algunos valores que hace que al público general se le tome el pelo con mucha más facilidad.


lunes, 22 de junio de 2015

La calle St. Honoré de París se queda en Madrid

La famosa calle de St. Honoré retratada por Pissarro en 1897 se quedará finalmente en el museo Thyssen de Madrid, después del juicio celebrado en California. Informa El Mundo.

Para aquellos que no sepan la historia, comenzaré diciendo que el famoso cuadro de Pissarro pasó por manos de los nazis, procedente de una familia judía, y para variar, esta vez, la obra no ha sido devuelta a sus dueños originales.

La historia comienza cuando Lilly Cassirer Neubauer, una mujer judía, tuvo que abanadondar Alemania debido a la persecución antisemita, dejando el cuadro abandonado a su suerte; otras fuentes afriman que lo tuvo que vender por 360 dólares para conseguir el visado que le sacara del país. Una vez acabada la guerra, Lilly Cassirer reclamó su obra, el Gobierno alemán reconoció la titularidad y fue indemnizada con 120.000 euros. En 1951 el cuadro fue vendido a Sydney Brody, para pasar más tarde a manos del barón Thyssen en 1976.

Parece que la historía del Pissarro quedó cerrada, hasta que en 2000, el nieto de Lilly Cassirer fotografía el cuadro en la pinacoteca madrileña, empezando así un  duro litigio con el museo Thyssen con la intención de recuperar el cuadro de su abuela. Finalmente el tribunal falló a favor del museo Thyssen alegando que no estuvo involucrado en el robo inicial y que además la propietaria original ya fue indemnizada en su momento por el Gobierno alemán.

Las obras dan muchas vueltas sobre todo cuando hay conflictos bélicos, a veces es un milagro que muchas de ellas hayan perdurado hasta nuestros días.


domingo, 24 de mayo de 2015

¿Qué es lo que influye a la hora de poner precio a las obras de arte?

La semana pasada se celebró en Nueva York una de las subastas más esperadas del año, que ha batido todos los récords. Consiguiendo increíbles resultados como la venta de un Picasso por 179.3 millones, un Rothko por 82 millones de dólares, o un Giacometi por 141.2 millones. Informa ABC.

Con motivo de esta impresionante subasta me gustaría hablaros de quién, o mejor dicho, qué es lo que influye a la hora de poner precio a las obras de arte.

Hoy en día el arte contemporáneo sigue siendo lo más deseado tanto en casas de subastas como en galerías de arte, lo que hace que alcance los precios más disparatados, pero ¿a qué se debe?

A parte de lo evidente: estado y medidas, detrás del precio de una obra se esconden diferentes causas por las que se pone un valor específico:

En la mayoría de las veces, es el autor quien da el prestigio a la obra, y por lo tanto la cantidad a pagar. Esto quiere decir que si la obra es de un autor ya consagrado en el mercado, la obra (aunque sea mala) ya será muy cotizada. Aunque no es el único factor a tener en cuenta: si la obra es de su etapa más representativa será más cara, que si no lo es; a todo el mundo le gustaría que sus visitas se asombraran al ver colgado en su salón un Sorolla, que no tener que explicar que es un Sorolla lo que tienen, porque no es de sus obras más representativas.

Otros factores muy importantes son los museos y exposiciones, según explica Don Thompson en su libro El tiburón de doce millones de doláres (os lo recomiendo totalmente para entender el mercado del arte) si la obra procede de algún museo importante el valor incrementa en un 50%, si el artista ha participado en una exposición colectiva en algún museo destacado la obra sube entre un 10 y un 20%, si  ha sido en un museo menos relevante se incrementa solo hasta un 10%, y si ha tenido alguna exposición individual en un gran museo, el valor de la obra puede aumentar entre un 50 y un 100%.

La casa de subasta donde se ha comprado, también es muy importante, pues las más influyentes del mundo se han creado su propia marca. Queda muy bien decir que lo adquiriste en Christie's o Sotheby's, porque eso quiere decir que, a parte de tener poder adquisitivo, la obra ha pasado por una de las casas de subastas más rigurosas, y supuestamente por los mayores profesionales del sector.

A parte de los museos, las obras también vienen de colecciones particulares, y en ocasiones esos particulares son personas públicas conocidas por todos, o grandes empresas también muy notables. Esa procedencia también se paga, y con creces, en la mayoría de las ocasiones.

Este sería un repaso por los puntos que los profesionales tienen en cuenta a la hora de tasar una obra. Si es cierto, que cada obra es un mundo, y se pueden dar tantos casos diferentes como obras hay en el mercado, pero recordad una cosa: El arte vale por lo que uno esté dispuesto a pagar por él.

sábado, 9 de mayo de 2015

¿Cómo funcionan las casas de subastas?

Con motivo de la venta de Tres hermanas en la playa de Joaquín Sorolla el próximo 15 de junio en Londres, con un precio estimado entre 3,4 y 4,8 millones de euros, según he podido leer en el periódico ABC digital y 20Minutos digital. Me gustaría hablar de cómo funcionan las casa de subastas.

Hay que distinguir primero, entre las casas de subastas españolas y las extranjeras, pues hay mucha diferencia. En el panorama nacional, no se suelen hacer subastas temáticas, es decir, en una misma subasta (que puede durar varios días debido al gran volumen de lotes), podemos encontrarnos: pintura de cualquier época y estilo, artes decorativas, fotografía, joyas e incluso ropa. Eso sí, el catálogo suele llevar un orden, se comenzaría por la pintura y artes gráficas, a continuación con las artes decorativas y se acabaría con las joyas. Otro punto a tener en cuenta es el horario, todas suelen ser por la tarde en día laboral; en España el horario de una subasta no es importante, ocurre todo lo contrario en las subastas de otros países, como comentaremos más adelante. Las condiciones de venta  así como de recepción de obras para una futura subatas son diferentes dependiendo de la casa de subastas. Cuando un cliente llega a una casa de subastas con una obra para ser subastada, el precio de salida se negocia con la casa, otras veces es el mismo cliente quien tiene una cifra en la cabeza, o por el contrario pide una tasación de la obra, que suele ser gratuita si dicha obra se subasta en la sala. A esa cifra se le añade el porcentaje que se lleva la casa de subastas una vez vendida la obra. Otra diferencia son los precios de salida, utilizados en las casas de subastas españolas, pero no en las extranjeras. El precio de salida, es por el que se empieza a pujar en una sala de subastas, a no ser que dicha obra haya sido pujada por escrito antes de comenzar la subasta, en ese caso se empezaría por la puja más alta que se haya ofrecido por escrito. Se puede calificar de buena subasta aquella que consigue vender el 50% de los lotes, y de excelente si supera el 60%.

Las casas de subastas internacionales como pueden ser Christie's o Sotheby's, suelen hacer subastas temáticas, separando la pintura de las artes decorativas y joyas, y clasificándolas también por estilos y/o procedencias. En este tipo de casas, es muy habitual hacer grandes subastas con magníficos lotes procedentes de algún magnate o fundación de renombre. Tanto Christie's como Sotheby's se pueden considerar las casas de subastas más importantes del mundo, con sede en los países más destacados; aunque sean las que tienen las cifras más altas, también son las que consiguen las mejores ventas. Cuando vemos un catálogo de alguna de estas casas, nos damos cuenta de que las obras no tienen precios de salida, sino, estimaciones, una orquilla de precios dentro de la cual se estima vender la obra. La cifra por la que se comienza a subastar una obra, es la más alta que se haya ofrecido por escrito antes de empezar la subasta. Estas estimaciones son más altas si hablamos de una subasta nocturna, (en realidad, no son nocturnas, son más bien tarde noche o sólo tarde); en este caso, las obras que se subastan son de primera categroría, van los coleccionistas más importantes, y los resultados suelen ser más que excelentes.

En lo que sí coinciden ambos tipos de casa de subastas, son en las exposiciones, pues todas ellas, sean de la naturaleza que sean, hacen una exposición que dura varios días o semanas para exponer los lotes que se van a vender, con el fin de que los posibles compradores se acerquen a ver los lotes, y si puede ser que hagan una puja por escrito; las casas más poderosas, se pueden permitir el lujo de ir presentando sus obras más importantes por todo el mundo, como ocurre con el cuadro de Sorolla que dio pie a esta entrada. Otra característica que les une son las pujas telefónicas, aquellas personas que no pueden o no quieren estar en sala tienen la posibilidad de pujar vía telefónica, incluso en las casas más prestigiosas se puede seguir la subasta por internet y pujar desde el ordenador.

Espero que este brevísimo repaso al funcionamiento de las casas de subastas haya servido de ayuda para entender un poco más este peculiar mundo. De todas maneras, si os queda alguna duda, no seáis tímidos y dejad vuestra pregunta en los comentarios, que si está en mi mano, me encatará responderos.

domingo, 3 de mayo de 2015

¿Qué es la Junta de Calificación, Valoranción y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español? o ¿Por qué Jaime Botín no puede vender un Picasso valorado en 26 millones de euros?

Esta mañana he podido leer en El País digital, una noticia relacionada con la exportación de bienes culturales. Concretamente se trataba de una obra de Picasso titulada Head of a young woman (1916), propiedad desde 1977 de la empresa panameña Euroshipping Charter Company Ltd., de la cual, Jaime Botín (hermano del fallecido banquero Emilio Botín), es accionista mayoritario.

La disputa comienza en 2012 cuando Christie's solicita la exportación del cuadro, por orden de dicha empresa panameña. La Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español le da la negativa alegando que Head of a young woman es una obra casi única del pintor (pertenece a su breve etapa Gósol), y por lo tanto una obra clave para nuestra historia. Christie's contesta a la negativa diciendo que la obra se encuentra en un barco con bandera inglesa a orillas valencianas. A lo que el Ministerio de Cultura vuelve a contestar diciendo que, al no tratarse de una nave militar, el barco con bandera inglesa tiene que atender a las normas y leyes del país donde pertenece la costa en la que está atracado, y no a la bandera que porta. Finalmente la obra no ha sido exportada, y se ha comunicado a la Comunidad de Valencia que empiece los trámites para declarar la obra Bien de Interés Cultural (B.I.C.).

A raíz de la noticia resumida anteriormente me gustaría hablar del porqué una obra puede o no ser exportada.

En primer lugar hay que saber que la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español, perteneciente al Ministerio de Cultura, es la encargada de dar permiso aquellas obras que quieran pasar nuestras fronteras sea cual sea la actividad que vayan a desempeñar allí, es decir, ya sea para su venta (particular o institución pública), o para participar en una exposición temporal.

Toda obra que tenga cien años o más, y no sea B.I.C.(a no ser que sea de una manera temporal y con un fin cultural), puede ser exportada a Europa, rellenando previamente un formulario, para su consiguiente estudio. Si la obra quiere ser llevada fuera de Europa, la ley exige de igual manera el estudio del caso si se trata de una obra de cien años o más de antigüedad, con el añadido de que, las obras entre cincuenta y cien años también deberán ser estudiadas para dar o no el permiso de exportación si su valor supera las siguientes cifras: dibujos, fotografías y grabados, 15.000 €; acuarelas, aguadas y pasteles, 30.000 €; esculturas, 50.000 €; y cuadros 150.000 €.

De una forma muy superficial, y sin meternos en detalles estas serías las layes a seguir si queremos exportar una obra de arte, todo ello recogido en El Régimen Jurídico de Exportación (Título III de la Ley de Patrimonio 16/1985 y Título III del Real Decreto 111/1986). ¿Qué opináis? ¿la ley es demasiada severa? o por el contrario ¿es demasiado laxa?